Seminario acupuntura


Curso de acupuntura TOBILLOS Y MUÑECAS acupuntura wushu sanchai

Los pasados días 22 y 23 de abril mis compañeros y yo tuvimos el privilegio de aprender de la mano del maestro Carlos García una de las técnicas acupunturales más interesantes, “sencillas” y efectivas que existen hoy en día, la acupuntura de muñecas y tobillos o acupuntura zonal.

Esta técnica no se engloba dentro de la Medicina Tradicional China propiamente dicha, parece ser que fue desarrollada durante los años 60, pero actualmente se puede considerar una extraordinaria técnica por sí misma, y como complemento de la técnica clásica de punción en los meridianos o de cualquier otra de la MTC.

El maestro Carlos García la aprendió dentro de sus estudios en la asociación catalana d’acupuntors, bajo el lema: “olvídense de todo lo que han aprendido hasta ahora puesto que no les servirá para nada” (aludiendo a la acupuntura tradicional). Tras más de 10 años de experiencia con la técnica, no le cabe duda de su efectividad y calidad terapéutica (yo mismo pude experimentar sus efectos hace años, mucho antes de acabar mis estudios en Medicina Tradicional China).

Razón no le falta pues a esta frase tan “directa”, ya que no es necesario saber nada de filosofía, de teorías clásicas o de puntos acupunturales para poder aplicarla.

La acupuntura zonal se basa en 6 zonas que en su recorrido de craneal a caudal cubren por completo toda la superficie del cuerpo. Cada zona engloba pues una parte anatómica concreta y trata esa zona sin excepción (ya sea a nivel de órganos, músculos, nervios, huesos, articulaciones…). Es una técnica que actúa sobre los receptores nerviosos, activando las zonas en cuestión y formando una unión entre la parte superior e inferior del cuerpo.

Estas 6 zonas tienen sus “puertas de entrada” en las manos y en los pies. Concretamente en 6 puntos alrededor de las muñecas, y 6 alrededor de los tobillos. En total 12 arriba y 12 abajo. De esta forma, si tenemos un síntoma o patología por encima del apéndice xifoides (estructura anatómica situada a nivel del 6º espacio intercostal), tratamos punturando el punto de la muñeca de su zona correspondiente. Si esta por debajo, tratamos a través de los puntos situados en los tobillos. Por otra parte, si el síntoma está a un lado (cogemos como eje el que divide el cuerpo en dos partes iguales de craneal a caudal o eje sagital), vamos a tratar a través del punto de la zona y el lado correspondiente.

La técnica de punción es un tanto especial. Consiste en insertas agujas de 1,5 cun a nivel intradérmico en dichos puntos. Tal vez este es uno de los aspectos más complicados, puesto que hasta no se coge un poco de práctica, es relativamente normal que cueste introducirla en el punto exacto siguiendo el recorrido estipulado sin causar dolor (debemos conseguir que resulte completamente indolora, por eso, el maestro nos invitó primero a probar la técnica con agujas de 1 cun). Además existen toda una serie de protocolos para mejorar la potencia terapéutica de la técnica que hay que saber, así como toda una serie de precauciones a seguir y que pudimos aplicar entre compañeros desde la primera tarde en el curso.

Pero tal vez la parte más interesante son sus resultados terapéuticos, puesto con esta técnica tan sencilla, podemos tratar de forma satisfactoria gran variedad afecciones del cuerpo, existiendo toda una serie de patologías en las que se ha mostrado especialmente efectiva, como por ejemplo: cefaleas, distensión mamaria, ansiedad, prurito, diversos problemas menstruales, problemas gástricos, asma… Pero sobretodo destacan todos aquellos problemas traumatológicos como las tendinitis, cervicalgias, lumbalgias…, sobre las que esta técnica actúa de manera magistral si la aplicamos correctamente, eliminando el dolor casi por arte de magia en muchos casos una vez introducida la aguja y pedido al usuario (paciente) que movilice la zona afectada. Aquí es dónde esta técnica se muestra claramente superior a cualquier otra técnica acupuntural, siendo muy efectiva por sí misma y como complemento extraordinario de la tradicional (eliminamos el dolor, parestesias, molestias, etc, en la primera/s sesiones, para poder trabajar más cómodamente sobre la raíz del problema en las posteriores si el diagnóstico y la evolución del problema así lo requieren).

La acupuntura zonal se puede entender pues como una pequeña joya, sencilla pero brillante, que de forma casi natural, nos da herramientas para regular y curar nuestro cuerpo y el de los demás con nuestras propias manos y nuestra propia energía (al fin y al cabo podemos decir que la aguja lo “único que hace” es llamar la atención de los recursos que tiene de por sí nuestro organismo con la ayuda, pericia y espíritu del terapeuta). Poder ser artífices directos de nuestra buena salud y ayudar a que la salud y el bienestar de alguien mejore, es algo impagable, y con esta técnica, muchos de mis compañeros ya pueden comenzar a experimentarlo de forma eficaz.

José Enrique Bono Moran, Profesor del Instituto Wushu Sanchai, Titulado en medicina tradicional china y doctorado en Psicología.